Reseña: El coronel no tiene quien le escriba - Gabriel García Márquez.
Libro Único - De Bolsillo - 104 páginas
Colombia - 1961 - $13.000 (Pesos Colombianos)
Colombia - 1961 - $13.000 (Pesos Colombianos)
Un viejo coronel retirado vive esperando el aviso de que le han concedido la pensión a la que tiene derecho por los servicios prestados a la patria. La espera dura ya quince años, y el coronel ha ido todos los viernes al puerto a esperar la llegada de la lancha que trae el correo, y siempre ha vuelto de vacío.
Creo en el poder de la sencillez de la palabra, que a la vez puede llegar a ser tan compleja de interiorizar, que las horas invertidas en reflexionar a cerca de ellas jamás se borrarán de nuestra mente. Creo en la majestuosidad de la subjetividad, de las opiniones diversas, de las significaciones de los símbolos, que permiten enrriquecer a las ya maravillosas palabras. Este libro nos recuerda como en la cotidianidad y lo normal de esta, podemos encontrar toda una gamma de colores que nos hablan de nosotros mismos, de otros, del mundo.
La Historia nos sitúa en un puerto donde vive un coronel que, durante 15 años, ha esperado con esperanza e impaciencia la carta que contenga la certificación de su pensión, sin embargo, está no llega (y posiblemente no llegará). ¿Cómo hacer para sobrevivir a la pobreza sin perder la esperanza? ¿Hay algo que realmente valga la pena para continuar luchando por ello?
"-La ilusión no se come
-No se come, pero alimenta"
Vamos a continuar hablando de Los Personajes, son pocos pero sustanciosos, en primera instancia tenemos al Coronel, un hombre que a pesar de las decepciones se continua manteniendo firme en la esperanza, intentando salir de aquella espiral de desesperación en la que vive buscando nuevas alternativas para salir adelante, es un personaje que logra una profundidad muy interesante, sobretodo cuando son pocas las páginas en las que el autor se tomó el tiempo de describirle, sin embargo, por la manera en la que vive, que afronta las circunstancias y la coherencia presentada, permiten que el lector conozca claramente como es la personalidad del coronel. Por otro lado tenemos a La Esposa, esta mujer puede llegar a ser demasiado irritante, además, es de tener en cuenta que es alguien que ha perdido la esperanza y lo que quiere son soluciones momentáneas que le calmen el hambre; esto es totalmente entendible pero no deja de ser frustrante, siento que este personaje es un espejo en el que nos vendría bien mirarnos a más de uno con el fin de reconocer la molestia que causa la resignación. Finalmente quiero hablar del Hijo, a este personaje le rodea una situación interesante y siento que fue la representación de ese pasado al que nos aferramos y no dejamos ir, y que tampoco nos permite avanzar.
Considero que este es un libro que no se puede leer esperando que te lo de todo, y es que son varios los Símbolos que se presentan que, a la primera pasada, puede que no se entiendan del todo, por lo que la historia se puede tornar algo extraña. Uno de esos símbolos es el Gallo, que, al igual que la carta, representan la esperanza del coronel, del animal se puede concluir que ya no es importante solo para el coronel si no para el pueblo entero, que disfruta de las peleas de gallos porque es la única actividad en la que se sienten libres y sin opresión; por otro lado, la Carta nos muestra esas palabras que se quedan en el aire pronunciadas por el gobierno de nuestro país, que prometen tantas cosas y al final no se cumple nada. También aparece un Músico que se muere naturalmente, lo cual es una sorpresa para el pueblo ya que la violencia es el pan de cada día y los asesinatos lo más normal, lo que nos pone en contexto de como se vivía en la época. Finalmente, se continua viendo el tema de Censura que llega al punto de prohibir temas como el hablar de política, algo que se conecta con el poder de la Religión y su represión para con el pueblo.
"-¿Qué hay de noticias?
-No se sabe. Es difícil leer entre líneas lo que permite publicar la censura"
La Crítica Social que contienen las páginas de este libro es bastante fuerte, el autor logra, con una ambientación muy bien estructurada, que sintamos el dolor, la desesperación, los rayos de esperanza, el hambre, la sed, la monotonía, el desazón y la frustración que nos dan los personajes. Por lo que, una vez que se termina el libro, se mantiene esa sensación de lo injustas que pueden llegar a ser las personas, al punto de quitarle las ganas a alguien de vivir.
Para mi, al Final, le faltó ser algo más contundente, siento que termina aún con la parte del nudo, no vemos una evolución en cuanto a la situación, y si bien puede entenderse como un final desesperanzador que cuenta como nada realmente vuelve a estar bien después de tantas decepciones, siento que el trato tácito existente entre lector-escritor de tener un final que al menos de pistas de lo que sucedió no se cumplió en esta ocasión.
"El coronel destapó el tarro del café y comprobó que no había más de una cucharadita. Retiró la olla del fogón, vertió la mitad del agua en el piso de tierra, y con un cuchillo raspó el interior del tarro sobre la olla hasta cuando se desprendieron las últimas raspaduras del polvo de café revueltas con óxido de lata"
En Conclusión, El coronel no tiene quien le escriba, es una historia que lleva al lector a través de dos sentimientos extremos: La esperanza y la resignación, gracias a una ambientación muy bien hecha, unos cuantos personajes bien construidos y coherentes; además de la invitación a reflexionar a cerca de varias críticas sociales presentes en texto y a escarbar más en los significados de los símbolos, y, a pesar de que hubiese querido un final con un cierre más contundente, lo disfruté bastante.
4 Helados/5 Helados ¡Muy interesante!
Gabriel García Márquez nació en Aracataca (Colombia) el 6 de marzo de 1927. Sus padres fueron Gabriel García y Luisa Márquez.
Estudió Derecho en la Universidad Nacional de Colombia, pero lo abandonó para dedicarse al periodismo y la literatura.
En 1955, publicó La hojarasca, su primer novela. En 1961, se instaló en Ciudad de México. El mismo año publicó El coronel no tiene quien le escriba y al año siguiente Los funerales de Mamá Grande. En 1967, mandó publicar en Buenos Aires Cien años de soledad, la obra que lo consagró a nivel mundial. En 1972, ganó el Premio Rómulo Gallegos y en 1982, el Premio Nobel de Literatura.
Otras grandes obras suyas son El otoño del patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981), El amor en los tiempos del cólera (1985) y Noticia de un secuestro (1996). Sus memorias fueron publicadas en 2002 con el título de Vivir para contarla.
En sus últimos años padeció de cáncer linfático, mal que provocó su muerte el 17 de abril de 2014, en Ciudad de México.



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